
La combinación de Stephen Jackson, Al Harrington con 20 puntos cada uno, y Andris Biedrins (18 puntos y 16 rebotes) volvió a se la clave que permitió a los Warriors derrotar 109-96 a los SuperSonics en Seattle y conseguir su sexta victoria consecutiva, con lo que firman una racha de 9-1 en sus últimos diez encuentros. Los Warriors consolidaron su mejor marca de haber sido el equipo en la historia que más rápido se pusieron con la ventaja en su marca después de haber comenzado la temporada 0-6.

Los Sonics, dos noches después de convertirse en el último equipo de la NBA en ganar en casa con un fuerte esfuerzo defensivo contra Indiana, volvieron a la forma que les llevó a ser el peor equipo en casa, con la laxitud de la defensa y la mala selección de disparos.
El novato Kevin Durant, que ante los Pacers había conseguido 35 puntos, su mejor marca como profesional, se quedó con seis al encestar sólo 2 de 12 tiros de campo. Solamente destacar la labor de Chris Wilcox, que firmó un doble-doble, con 16 puntos y 11 rebotes, y por fin, un buen partido de Earl Watson, con 16 puntos, 5 asistencias y 5 rebotes.

"Fuimos a paso lento toda la noche y jugamos como si estuviesemos agotados. No hay ningún equipo en esta liga que puede estar tan lento, y sin duda este es uno de los peores. Pienso que mis jugadores trataron de jugar duro, pero hemos tenido el mismo síndrome de cansancio todo el partido. La puntuación es además no indica lo que ha sido el encuentro".